Uno de los mayores atractivos de Valencia ha abierto de nuevo sus puertas tras una amplia remodelación.

El Oceanogràfic de la Ciudad de las Artes y las Ciencias reabrió el pasado mes de marzo con el propósito de convertirse en el nuevo hogar de especies tan emblemáticas como el tiburón martillo. Esta especie será la inquilina de un nuevo tanque de 80.000 litros de capacidad, una de las grandes novedades en esta etapa recién comenzada para el acuario de Valencia, que también contará como vecinos a Morla y Darwin, dos tortugas procedentes del atolón de Aldabra, en las islas Exteriores del Oceano Índico, las más grandes del mundo tras las originarias de las Islas Galápagos y que pueden llegar a superar los 250 kilogramos de peso.

Túnel de los tiburones

Otro de los hábitats que se ha visto beneficiado con la reapertura es el destinado a los pingüinos. El Oceanográfic contará con tres especies: el pingüino juanito o papúa (fácilmente identificable por el parche blanco junto a los ojos y el más veloz en el agua, alcanzando velocidades de 36 km/h), el pingüino Humboldt (en peligro de extinción) y el pingüino rey, el segundo más grande del mundo tras el pingüino emperador.

Otras novedades atañen a un nuevo mariposario, desde el que se podrá observar el ciclo vital de las mariposas y el nuevo acuario destinado a ser hogar del simpático pez payaso. Además, otras nuevas especies que habitarán el acuario valenciano serán los leones marinos de Steller, que pueden rebasar los tres metros de longitud y la tonelada de peso, así como el denominado cocodrilo hociquifino africano, que habita en zonas del África Central y cuyo tamaño oscila entre los 2.5 y 4 metros de longitud.

Leones marinos de Steller

El éxito de esta renovación ha quedado patente durante la pasada Semana Santa, en la que el Oceanogràfic batió su récord de visitantes, cuando 80.000 personas atravesaron su puerta de entrada, siendo el 20% turistas extranjeros.