Estadio de MestallaUno de los clubes de fútbol más importantes en España y Europa está de aniversario, ya que recientemente el Valencia CF ha celebrado 95 años desde su nacimiento. La trayectoria de este equipo histórico se remonta a un mes de marzo del lejano año 1919, cuando en el ya desaparecido Bar Torino, un grupo de amigos aficionados al fútbol decidieron fundar un equipo en la capital del Turia bajo la denominación Valencia Foot-ball Club. El primer presidente del Valencia, Octavio Augusto Milego, sería escogido por decisión de una moneda lanzada al aire. En sus inicios, este primerizo Valencia Foot-ball Club disputaría sus encuentros, cada uno de los cuales concitaba más aficionados, en el Campo de Algirós. Apenas cuatro años más tarde, y ante el inusitado crecimiento de la entidad, el Valencia pasaría a jugar sus partidos en el Campo de Mestalla.

Si en los años treinta se consigue el ascenso a la primera división, los años cuarenta comienzan con el cambio oficial de denominación del club, pasando a ser conocido como Valencia Club de Fútbol, y la llegada a la presidencia de un mandatorio con el que el club che (de esta manera es también conocido el Valencia en España) se posicionaría como uno de los grandes referentes en competiciones domésticas como la Liga o la Copa del Rey: Luis Casanova. En esta década sobresale la llamada “delantera eléctrica”, un cuadro atacante de ensueño, hoy en día recordado y recitado de memoria por los aficionados. La célebre “delantera eléctrica” estaba compuesta por Epi, Amadeo, Mundo, Asensi y Gorostiza. Mundo, ganador de dos Pichichis (trofeo al Máximo Goleador de la Liga española) sigue siendo, a día de hoy, el máximo goleador histórico de la entidad valencianista.

La “delantera eléctrica”Los años cincuenta pasarían con tan sólo un título bajo el brazo (la Copa del Rey de 1957), pero en la década de los sesenta comienza a florar el gran Valencia a escala europea. La ya desaparecida Copa de Ferias, antesala de la actual Copa de la UEFA, recala en las vitrinas valencianistas en dos ocasiones. La tercera final, frente al Zaragoza, es todavía hoy recordada entre los valencianistas por el pésimo arbitraje que evitó que los che consiguieran un tercer título europeo. En 1969 el estadio de Mestalla cambia su nombre por el de estadio Luis Casanova, que rendía homenaje al mejor presidente de la entidad, dando paso a una década, la de los años setenta, que se iniciaría de la mejor manera posible, gracias a un nuevo título de Liga conseguido con Alfredo Di Stéfano en el banquillo.1976 marca un punto de inflexión, ya que ese año llega un desconocido argentino al fútbol español. Se trata de Mario Alberto Kempes, “Marito”, que tras unos inicios titubeantes acaba por convertirse, con el paso de los años, en el mejor jugador extranjero en la historia del club. Del “matador” se decía “No diga Kempes, diga gol”, y entre sus grandísimas actuaciones cabe recordar los dos goles conseguidos en la final de Copa del Rey disputada en el estadio Vicente Calderón frente al Real Madrid. Otros dos goles conseguiría Kempes en la histórica final del Mundial de Argentina 78, cuando el cuadro albiceleste se impuso a la Holanda comandada por astros del balón como Neeskens, Resenbrink o el también valencianista Johnny Rep. El “flaco” Cruyff no acudió a esa cita.