Se suele decir que la mejor publicidad es aquella que sale gratis. Gracias al escritor y fan de España Jason Webster, Valencia ha sido recientemente objeto de dicha publicidad.
Webster, cuya esposa es natural de Valencia, publicó un artículo en el periódico británico “The Guardian” sobre el histórico y colorido barrio valenciano del Cabanyal; describiéndolo como “una joya de la clase obrera y con un diseño Art Nouveau.” Al mismo tiempo revelaba a sus lectores que, a pesar de disfrutar de la condición de “zona protegida” por carácter histórico, este inigualable barrio se encuentra actualmente bajo la amenaza de demolición debido a un plan cuyo objetivo es prolongar una avenida desde el centro de la ciudad hasta la costa.
Existente desde el siglo XIII, El Cabanyal abarca en la actualidad tres barrios diferentes; El Canyamelar, El Cabanyal y Cap de França. Debe su nombre a que, antiguamente, la costa estaba colmada de hileras de barracas (cabanyas) utilizadas por los pescadores. En la actualidad apenas se encuentran restos de dichas estructuras.
Después de sufrir los destrozos producidos por un incendio ocurrido en el siglo XVI, los habitantes del barrio fueron poco a poco sustituyendo, a medida que aumentaba su poder adquisitivo, las antiguas modestas residencias por casas de dos y tres pisos. Uno de los aspectos más llamativos y atractivos de estos edificios son los azulejos que cubren sus fachadas.
Los inquilinos, durante el paso de los años, han querido dejar reflejada a través de dichos azulejos su personalidad, intereses e incluso sus pasiones. A pesar de que la mayoría de expertos están de acuerdo en definir que el Art Nouveau es la influencia dominante, también se pueden apreciar, entre otros, destellos del Barroco y del Art Déco.
Durante los últimos años, estos impresionantes edificios han sido utilizados como visuales pólizas de seguro. Webster apunta que muchos de los diseños incorporan una deidad relativa al mar o una “pesca dels bous” – esto último permitía arrastrar los barcos de pesca desde la orilla con la ayuda de un buey. Ambos símbolos representan el deseo de protección y de fortuna.
Ven este año a visitar Valencia y no te pierdas la visita a estos preciosos edificios. No te olvides de traer la cámara de fotos!
Para leer el artículo entero, por favor, pinche aquí






