¿Existe mayor lujo que tener un Rolls-Royce? Sí, ser poseedor de un Rolls firmado por Bespoke, la división dedicada a personalizar los autos salidos de la factoría ubicada en la ciudad inglesa de Derby. Desde luego, a sus empleados no les falta trabajo, ya que casi todos los compradores del Rolls-Royce Phantom y alrededor de un 75% de los poseedores del Ghost, los dos modelos que fabrica y comercializa la marca inglesa, deciden personalizar sus nuevos coches.

Celestial Phantom es una de las últimas creaciones salidas de los despachos de Bespoke. Un modelo pensado para los consumidores de Oriente Medio (pasó por el Salón del Automóvil de Dubai) que como aspecto más destacado contiene la friolera de 446 diamantes repartidos a lo largo y ancho del interior del automóvil.

Otro aspecto realmente curioso es el “cielo estrellado” (starlight headliner) que cubre el interior del techo del automóvil. Las luces de LEDs que componen este mosaico no están escogidas y dispuestas al azar. El techo reproduce con exactitud la constelación que podía divisarse la noche del 1 de enero de 2003, fecha en que se hizo entrega de la primera unidad de Rolls-Royce Phantom.

Phantom Coupé ChicaneEl otro modelo destacado diseñado por el departamento Bespoke tiene unos ascendentes mucho más deportivos. El Phantom Coupé Chicane (modelo que como el anteriormente citado no está a la venta, se trata simplemente de un “ejercicio de estilo” por parte de la marca) es un homenaje al circuito de velocidad de Goodwood, que fue encargado a la firma inglesa por su distribuidor en Dubai. Interior de cuero rojo con remates en hilo negro, elementos fabricados en fibra de carbono o llantas en el mismo color que la carrocería son algunos de los aspectos que dotan de carácter deportivo y diferencian claramente este modelo exclusivo.