Durante las últimas décadas, el pacharán ha conquistado una reputación internacional, gracias a los miles de turistas que disfrutaron de este licor único durante su estancia en España. Hoy en día, ya sea en Birmingam, Brisbane o Boston, habrá una tienda local de alcohol o de licores, donde encontrará una botella del secreto español mejor guardado.
Hoy en día podría ser un fenómeno mundial, pero las raíces del pacharán son sin duda regionales. Oriundo del área Oeste de los Pirineos y conocido entre los Vascuences como “patxaran”, era una bebida fabricada en casa en la Navarra rural. Su popularidad aumentó mucho en el tardío Siglo XIX y en los años cincuenta empezó su intensa comercialización; desde entonces su presencia se difundió en toda España. Una teoría propone que este proceso de distribución, fue ayudado por el Servicio Militar, cuando los jóvenes Navarros partían para su estancia en el ejército, acompañados por el sabor de casa.
Una vez probado el gusto único del pacharán, no podrá olvidárselo tan pronto. Unos se han vuelto aficionados para toda la vida después de un sorbo, otros notan una semejanza con Gee Linctus, un viejo remedio contra la tos. Sea cual sea su opinión sobre su sabor, es el Consejo Regulador del Patxaran de Navarra el que controla la calidad del pacharán, garantizando que se mantengan controles estrictos.
El ingrediente clave desde cuando se hacía en casa hasta hoy en día, ha sido siempre la endrina. Se recoge del endrino y después se deja a remojo en un espíritu con anís, unos granos de café y una vaina de vainilla. Resultado de este proceso es un precioso líquido rojo-marrón, con contenido alcohólico de 25-30 por ciento. El Consejo Regulador controla todas las partes del proceso, desde número de endrinas utilizadas, a la duración del proceso de maceración (de uno a ocho meses). No están permitidos colorantes ni tampoco condimentos.
El Pacharán es particularmente conocido como digestivo y se sirve frio o con hielo. La próxima vez que visite el Sur de los Pirineos, o su supermercado local, este es un sabor de España que no puede perderse.








