La costa este de Estados Unidos siempre ha mostrado una mayor influencia europea que cualquier otra zona del paÃs y este vÃnculo cultural se hace especialmente evidente en las bellas casas de campo que caracterizan este tranquilo rincón del mundo.
Quizá la más prestigiosa de todas sea la de Oakwood, en Newport (Rhode Island). Se trata de una propiedad histórica construida en el periodo posterior a la guerra civil, época en la que fue propiedad de Mary Alida Astor, la hija de William Blackhouse Astor.
Sin embargo su ilustre pasado no supone un hándicap, al contrario de lo que ocurre con el gran número de propiedades del siglo XIX que no han podido satisfacer las expectativas de la vida moderna. Oakwood emana todo el encanto y el glamour que cabe esperar de una casa de campo y los combina con las facilidades y el confort propios de una vivienda nueva.
La calidad de Oakwood se hace patente ya en las puertas de entrada, bañadas en oro, adornadas con vidrios de colores e iluminadas por faroles. Si el exterior de esta mansión de estilo italiano es una obra de arte, el interior es incluso más atractivo. Entre las 24 estancias se hallan siete habitaciones familiares, una de las cuales cuenta con un gran dormitorio, dos vestidores y dos baños. El comedor es un claro ejemplo de esplendor señorial tanto por el propio tamaño de la estancia como por los magnÃficos tapices que le otorgan un aire de grandeza europea.
Tras la reforma Ãntegra realizada en 2006, resulta imposible enumerar todas las prestaciones que ofrece Oakwood. Algunas de las más destacadas son el jardÃn de invierno, un elegante estudio con ventana panorámica, una amplia sala de estar situada junto a la sala de proyección cinematográfica y sobre todo la cocina profesional con despensa. El salón de baile se ha transformado en un inmenso salón y en toda la casa se ha instalado aire acondicionado. La cocina cuenta con suficiente espacio como para poder organizar una cena muy elaborada o incluso una fiesta en los jardines de la casa.
Oakwood se asienta sobre 2,43 hectáreas de terreno, un espacio más que suficiente para albergar un camino circular rodeado de bosques, una pista de tenis de césped, una pista de croquet, fuentes ornamentales, un estanque reflectante, un campo de minigolf de seis hoyos con el estándar de la PGA y una increÃble piscina de mosaicos climatizada rodeada por un patio con suelo de pizarra.
Oakwood es sin duda una de las propiedades más representativas de Estados Unidos, lo que ha hecho que salga publicada en Architectural Digest. La vivienda, que está actualmente en venta, perteneció hasta 2004 al empresario británico Peter de Savary y en este momento es propiedad de un promotor inmobiliario con sede en Pensilvania que espera que esta gran dama de Rhode Island atraiga a un nuevo propietario que la sepa apreciar.
