Nino BravoEl pasado 16 de abril se cumplieron 40 años del fallecimiento en accidente de automóvil de uno de los mayores mitos de la música melódica española. Aquel fatídico día de 1973, Luis Manuel Ferri Llopis, mundialmente conocido como Nino Bravo, perdía la vida a la altura de la localidad de Villarubio, Cuenca.

Nacido en 1944 en la población valenciana de Ayelo de Malferit, donde un museo recuerda su trayectoria, Nino Bravo (nombre artístico que le proporcionó su primer mánager, Miguel Siurán) se trasladó muy joven a Valencia, donde comenzó una incipiente carrera como vocalista en grupos como Los Hispánicos o Los Superson. En el año 1968 inició su carrera como cantante solista, alcanzando gran éxito con una serie de galas en el Teatro Principal de Valencia. Ese mismo año, la casa discográfica Fonogram lo contrataría por cinco años, tiempo en el que grabó tres álbumes que incluían éxitos que pasarían a formar parte, desde su lanzamiento, de la memoria colectiva de todo un país: “Te quiero, te quiero” (canción que significaría el comienzo de su relación artística con el magnífico compositor Augusto Algueró), “Noelia”, “Esa será mi casa”, “Voy buscando”, “América, América”, “Tu cambiarás”, “Puerta de amor”, “Cartas amarillas”, “Un beso y una flor”, “Mi tierra” o “Libre”, muchas de ellas con el sello del músico Juan Carlos Calderón.

Con posterioridad a su muerte, aparecería un álbum póstumo que recogería sus últimas grabaciones. Nino Bravo participó en dos ocasiones en el proceso de selección de artista para representar a España en el Festival de Eurovisión, pero no resultó ganador en ninguna de ellas. En 1970, el cantante escogido fue Julio Iglesias con el tema “Gwendolyne” y en la segunda ocasión (en el recordado programa “Pasaporte a Dublín”), la afortunada fue Karina y su “En un mundo nuevo”.

La Casa AzulCon motivo del aniversario de su fallecimiento se puso en marcha el proyecto de recuperar algunos de los grandes clásicos del cantante valenciano, actualizando su sonido, gracias a los arreglos orquestales del cantante y multi-instrumentista Guille Milkyway, fundador del grupo musical La Casa Azul. Como curiosidad cabe señalar, aunque es ya bien sabido, que Milkyway es el único componente de la formación musical, ya que el resto de los integrantes que aparecían en muchos de los primeros vídeos no eran más que actores. Milkyway ha trabajado en el nuevo sonido con el hándicap de disponer del master original, con lo que no ha podido contar con la pista de voz separada. El resultado de su sorprendente trabajo es el disco “En libertad”, que recoge doce temas de Bravo, con nuevas orquestaciones producidas por el artífice de La Casa Azul.