A diferencia del expresionismo abstracto, que se convirtió en la influencia dominante en la pintura posterior a la II Guerra Mundial, el minimalismo se ha incorporado con el tiempo a casi todos los aspectos de las artes creativas.
Frente al desorden y la emoción que proponía el arte abstracto, el minimalismo apostó por una lógica limpia y unas líneas claras.
Desde las obras de Samuel Beckett y Harold Pinter y las historias breves de Raymond Carver a las películas de Robert Bresson y las composiciones musicales de Philip Glass, el impulso de desnudar una creación artística y reducirla a sus componentes fundamentales tiene su origen en el Modernismo, aunque este último movimiento fue quizá más conocido por servir de transición hacia el Posmodernismo.
Una vez todo había quedado reducido a su esencia, a los diseñadores, arquitectos, compositores, directores de cine y escritores ya no les quedaba otra opción que añadir más adornos y decoraciones a sus obras.
El emperador del minimalismo arquitectónico, Ludwig Mies van de Rohe, adoptó el slogan “menos es más” para definir sus austeros diseños. Influenciado por los edificios de diseño tradicional nipón, los arquitectos minimalistas dieron prioridad a la simplicidad (cuanto más extremo, mejor).
Centrándose en el uso del espacio en lugar de en la ornamentación, el objetivo último del arquitecto minimalista era crear espacios multifuncionales. Un ejemplos de ello fueron los suelos radiantes.
Buckminster Fuller, arquitecto estadounidense, diseñador, inventor y visionario, adoptó el principio de ingeniería que incita a “hacer más con menos”, aunque diseños como su Biosfera de Montreal, construida en 1967, se puede ver reflejada mucho más tarde en estructuras postmodernistas como el proyecto Edén en Cornwall (Reino Unido), una atracción turística convertida en el mayor invernadero del mundo.
Aunque los críticos del minimalismo denunciaban su frialdad y esterilidad, una nueva generación de arquitectos todavía encuentra inspiración en el desafío minimalista de eliminar la decoración excesiva y maximizar el espacio disponible.
La inmobiliaria Rimontgó cuenta con distintas viviendas de estilo minimalista:
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