Nueva York es, como dice la canción, la ciudad donde todo es posible, uno de los destinos preferidos del turista más cosmopolita y para muchos la auténtica capital del mundo. No en vano, los neoyorquinos pueden jactarse de disponer de la más completa y variada oferta de ocio del planeta y según ha confirmado la prestigiosa revista Forbes también cuentan con el restaurante más caro de Estados Unidos y uno de los más prohibitivos del mundo, MASA.
Situado en el Time Warner Center, el MASA es un restaurante japonés con capacidad para tan sólo 26 personas y que está dirigido por el chef Masa Takayama. Takayama, que empezó su carrera en Japón, emigró a EEUU en los años ochenta. Al poco tiempo abrió un restaurante llamado Ginza Sushiko en Los Angeles que se convirtió en uno de los restaurantes más caros de la ciudad. Unos años más tarde decidió mudarse a Nueva York.
De diseño elegante y decoración minimalista importada directamente del paÃs del sol naciente, todo está cuidado al detalle en este templo de la gastronomÃa nipona en el que platos, vasos y botellas de sake están personalizados. Pero pese a que es conocido por los habitantes de Manhattan como el tempo del sushi, divisarlo no nos será fácil, pues su letrero apenas mide unos centÃmetros.
Según explica el chef Masa Takayama, la esencia del restaurante reside en dos ideas de la cultura japonesa: shibui y umami. Shibui es simplicidad desprovista de elementos innecesarios y presentación honesta de materiales; Umami, la esencia básica del sabor de cada ingrediente. Y en cuanto a calidad de los ingredientes, Takayama no escatima detalles, él mismo se encarga de realizar los pedidos diarios de pescado con que confecciona su selecto menú, auténtica comida japonesa con ingredientes importados exclusivamente para los paladares más exquisitos. Ése es uno de los principales motivos por los que el menú del MASA varÃa cada dÃa, Takayama lo elabora en función de los ingredientes de los que dispone. Las reservas se realizan la primera semana de cada mes para el resto del mes. El precio por persona oscila entre los 350 y los 500 dólares, eso sà sin incluir impuestos ni bebidas. Una excelente opción para los más sibaritas de degustar en el corazón de Manhattan la más genuina y delicada cocina japonesa.








