Situada entre Chile y Tahiti, la isla de Pascua tiene una importancia histórica desproporcionada con su modesto tamaño. Más conocida por sus grandes estatuas o Moai, quizás conmemoración de destacados antepasados, la Isla de Pascua fue “descubierta” durante un domingo de Pascua, el 15 de abril de 1722 por un navegante Holandés, Jakob Roggeveen. Antes sus habitantes la llamaban Rapa Nui.
Rapa Nui sufrió mucho. Su nada envidiable reputación como punto negro medioambiental fue aumentado por la dramática destrucción de sus bosques. De todos modos, gracias al crecimiento del turismo exótico, la isla se popularizó entre los turistas que no temían las cinco horas y medio de vuelo desde Santiago de Chile. Hoy en día hay nada menos que 22 restaurantes a disposición de los turistas.
Louis Vuitton, junto con otros asociados artísticos está participando en un proyecto para preservar la isla llamado Moai: Journey of Light, y en la creación de una Fundación Rapa Nui en 2009 para proteger el medio ambiente, el patrimonio, la cultura y el desarrollo sostenible de la isla.
Además Vuitton cuenta con hacer honor a esta civilización durante su próxima exposición con la presentación de Écriture Silencieuses (Escrituras Silenciosas), las originales placas con glifos encontradas en la misma isla y hasta hace poco tiempo guardadas en el Vaticano. Junto a estas obras, conocidas como placas de Rongo Rongo, habrá esculturas, música y obras de numerosos artistas contemporáneos, como Barbara Kruger, Tracey Emin, Ernesto Neto y Jenny Holzer. Los temas reflejan aquellos propios utilizados por los antiguos Moai con obras que van desde gigantescas pinturas murales, a poesías, grafittis y mucho más.
La fundación Rapa Nui espera promover la asistencia a la isla, no solo con aspectos humanos sino también culturales. Con una compañía líder en todo el mundo como Louis Vuitton en el proyecto, el perfil de esta isla única en su género se beneficiará de la subsiguiente publicidad internacional.
