¿Es posible que una fotografía no sea una fotografía?

Cuando se trata de uno de los increíbles dibujos a lápiz de Linda Huber, la respuesta es sí. Sus fantásticas obras permiten que todo aquel que las ve experimente un momento de asombro cuando se da cuenta de que una imagen, que sin duda parece una foto, es en realidad un dibujo hecho a mano.

Pero, ¿cómo lo hace?

En el caso de Linda, el antiguo dicho, “la práctica hace al maestro”, es perfectamente aplicable: “Cuando era pequeña, empecé a dibujar cosas de la vida cotidiana. Con el paso de los años, fui haciendo dibujos cada vez más detallados y llevaba mucho más tiempo terminarlos, así que ahora dibujo principalmente a partir de fotos de referencia. Tardo entre veinte y ochenta horas en terminar la mayoría de mis obras. Soy autodidacta y busco el realismo en cada momento, y me encanta capturar todos los detalles.”

La técnica es lo que define las obras de esta talentosa artista, ya que extrae todos los temas que dibuja de todos los ámbitos de la vida diaria, desde artículos domésticos como bombillas a niños, flores, mascotas, estrellas de cine y la cara del David de Miguel Ángel. Un encargo reciente, un retrato de boda, le llevó más de dos meses de trabajo. Una cosa es segura; cuando haya visto uno de los increíbles dibujos a lápiz de Linda, no volverá a ver el mundo de la misma forma.

¿Hay algo que no se atreva a hacer? “¡Los desafíos sólo te hacen trabajar más duro!”, se ríe, y admite que le gusta trabajar al revés. “Al darles la vuelta al dibujo y a la foto de referencia, pueden verse formas, tonos y detalles mucho más fácilmente. Me doy cuenta de que cambia mi percepción de las cosas y permite que mis ojos y mi cerebro adquieran una perspectiva más ‘fresca’.”

Linda, que vive con su marido John en una encantadora y tradicional casa de listones de madera en el norte de Nueva York, es también una entusiasta de la fotografía, que le ayuda a capturar imágenes para obras futuras. Nada escapa a su vista de lince: “No solo dibujo sobre lo que veo, ¡sino también sobre lo que conozco! Por ejemplo, de los años que he pasado haciendo retratos he aprendido la anatomía de una cara, y también sé que para obtener un mayor realismo no debe pasarse por alto ningún detalle individual, como el perfecto equilibrio entre la luz y la oscuridad para definir la forma de la cara de una persona, las oscilaciones en la luz únicas en cada ojo, la textura del pelo (incluyendo el de cejas y pestañas) e incluso los poros de la piel.”

Visite la página web de Linda para conocer más acerca de su trabajo y la forma de adquirir una de sus extraordinarias obras de arte. Los dibujos de gran realismo cuestan desde 300$ y los dibujos semi realistas cuestan desde 200$. Hay además disponibles impresiones con calidad póster a un precio de 22$.