Batalla de La Tomatina¿Qué es de color rojo, pegajoso y muy español? ¡Bienvenidos a La Tomatina!

Cuando íbamos al colegio o al instituto, los profesores siempre nos decían que no había que jugar con la comida. Pero, claro, entonces no estábamos en Buñol, donde una vez al año no queda otra que luchar, a no ser que se quiera correr el riesgo de asfixiarse en un mar de varias toneladas de tomates excesivamente maduros. En fin, dicen que el zumo de tomate es bueno para la piel…

Buñol es una pequeña localidad agrícola situada a aproximadamente 38 kilómetros al oeste de Valencia, con una población de unas 9000 personas. A primera vista, esta fiesta de una semana de duración que se celebra a finales de agosto no parece ser muy distinta de cualquier otra fiesta típica de los pueblos españoles, con bailes, música alta, fuegos artificiales, procesiones o mercadillos. Incluso hay un día en el que se celebra un concurso de paellas, al más puro estilo valenciano. Pero el miércoles por la mañana, los comerciantes cubren sus tiendas con un plástico protector y ¡comienza La Tomatina!

Prohibida por Franco por carecer de significación religiosa, La Tomatina es ahora un acontecimiento tan importante en el calendario festivo de Buñol que es el propio ayuntamiento el que suministra los tomates. El fruto rojo, sin duda todavía más maduro después de un largo viaje en camión, se lanza a la Plaza del Pueblo, en el centro de la localidad. Pero antes de que comience la diversión, una persona lo bastante valiente tiene que subir a un poste engrasado y tratar de alcanzar un jamón serrano. Cuando alguien lo logra, suena la carcasa que marca el inicio de la batalla.

Un número aproximado de 40.000 visitantes invaden el pueblo para desfogarse, en la que es la mayor batalla de tomates del mundo. Como no hay una guía para principiantes al uso, aquí tienen algunos consejos por si desea acudir a este multitudinario evento:

  • Si no le asusta lo que digan los demás, intente subir al poste engrasado. Todo el mundo puede hacerlo. Lleve gafas protectoras o esconda un trapo en sus pantalones, para que pueda limpiarse los ojos cuando comience la guerra de tomates.

Otras sugerencias de vestimenta son las siguientes:

  • Guantes (el tomate muy ácido puede dañar las manos).
  • Ropa vieja que no vaya a echar de menos (está mal visto romper la ropa de otras personas, pero sucede continuamente).
  • Un bañador debajo de la ropa, para evitar exponerse más de lo necesario.
  • Zapatos que se puedan atar fuerte pero que pueda lavar o tirar a la basura después de la fiesta. No lleve chanclas, porque hará que patine hasta que se le caigan y las pierda definitivamente.
  • No lleve objetos de valor, porque se perderán o la batalla acabará con ellos. Si quiere sacar fotos, utilice una cámara sumergible.
  • Aplaste el tomate antes de lanzarlo. ¡Es una fiesta, no una guerra de verdad!
  • No lleve nada que pueda ser peligroso al lanzarlo accidentalmente y, por supuesto, nada de botellas de vidrio.
  • ¿Quiere alguna ventaja táctica? ¡Agáchese para pasar desapercibido!
  • Manténgase alejado de los camiones que reponen los tomates, puede que le tomen por una fruta.
  • Cuando escuche la segunda carcasa, es que se ha acabado el tiempo. ¡Deje de lanzar tomates!

Baño de tomates TomatinaLos camiones de bomberos limpiarán las calles, pero tendrá que ir al charco de los Peñones para conseguir quitarse todo el tomate de encima. A no ser que algún vecino amistoso se apiade de usted y le preste una manguera, claro.

No espere encontrar alojamiento en Buñol, y tampoco espere al último momento para planear su visita. Valencia está a poca distancia en tren o por carretera, y muchos hoteles organizan excursiones a La Tomatina para hacer la vida incluso más fácil.

La siguiente Tomatina tendrá lugar el 29 de agosto de 2012. ¡Feliz batalla!