La reputación de Valencia, en lo que a la arquitectura moderna se refiere, es internacionalmente reconocida; tratándose, además, de que una de sus principales atracciones turísticas es la Ciudad de las Artes y las Ciencias, emblema de la arquitectura moderna. Sin embargo, quien está al frente como representante del arte moderno es el IVAM (Institut Valencia d’Art Modern.)

Este edificio moderno de líneas simples y puras se encuentra situado en la calle de Guillem de Castro. El IVAM recibe un gran número de visitantes a lo largo del año; en parte gracias a su módico precio de entrada pero, sobre todo, debido a sus excelentes exposiciones.

Recientemente se han podido disfrutar aquí de destacadas exposiciones. La paradoja de la Coherencia muestra las obsesiones artísticas de Bernar Venet, polifacético artista francés afincado en los EE.UU cuya producción abarca la escultura, la fotografía y la serigrafía. Aunque Venet nunca ha confirmado esta sospecha, son muchos los críticos de arte que consideran que su antecesor fue Marcel Duchamp, cuyos objets trouvés también desdibujaron los límites entre la representación y la abstracción.

El artista británico Julian Opie es especialmente conocido por su retrato casi que caricaturesco y Warhol-esco del grupo musical Blur, el cual apareció en el año 2000 como portada de su álbum “Lo mejor de….”, pero su talento se extiende mucho más allá del ámbito del diseño de portadas. Su atractivo sitio web resulta una entretenida guía al Planeta Opie; mostrando ejemplos de su pintura, escultura, animación por ordenador (parece que cobija la misma fascinación por el movimiento que tanto inspiró a Edweard Muybridge) y la música. Si alguna vez alguien se ha merecido el honor de ser llamado un “hombre del Renacimiento” es Julian Opie. Su exposición en el IVAM será recordado como el perfecto escaparate de los múltiples talentos de este notable artista moderno.

El IVAM celebra con su Homenaje a la Pintura el centenario aniversario del nacimiento de Ramón Gaya. Se trata de un memorable tributo a un importante artista. Gaya maduró muy rápidamente y jugó un importante papel en la Segunda República de España, muy especialmente en las Misiones de Enseñanza. Más tarde, al igual que muchos de sus compatriotas, fue exiliado, no regresando a España hasta los últimos años de la dictadura de Franco. Debido a estas desafortunadas circunstancias su trabajo no disfrutó de su merecido reconocimiento hasta llegada la década de los 80. Su arte muestra influencias de muchos géneros, incluyendo el impresionismo y el cubismo, sin nunca perder su cualidad de arte esencialmente figurativo. La exposición del IVAM mostró 50 de las pinturas más significativas de Gaya; un cariñoso homenaje a uno de los artistas más importantes del país.