Hay un dicho que proclama que es imposible discernir con claridad el rumbo a seguir hasta que uno es consciente del camino recorrido.
Si este es realmente el caso, entonces Rimontgó ha actuado sabiamente mediante la edición de un libro, cuidadosamente diseñado, que detalla la historia de la compañÃa, desde 1890, cuando Mateo Ribes Simó, bisabuelo de los hermanos Ribes, creó una empresa para exportar fruta a diferentes partes de Europa, hasta las propiedades internacionales tan impresionantes que actualmente componen su envidiable cartera.
Fundada en 1959 por José Ribes Buigues y su padre, José Ribes Bas Senior, Rimontgó pronto se ganó una reputación como una empresa familiar ética y de confianza, dedicándose inicialmente a la venta de casas en la zona de Jávea y extendiéndose posteriormente a otras zonas de España antes de adquirir su actual enfoque internacional.
Los tres hermanos José, Antonio y Eduardo han continuado la excelente labor emprendida por su padre y abuelo, implicándose cada vez más en la empresa desde 1979, con el desarrollo de nuevas promociones, alquileres, ventas de inmuebles y proyectos de reformas. Por esa fecha, tanto José como Antonio, que comenzaron su carrera profesional trabajando junto con los albañiles y el personal de la oficina para adquirir experiencia, estaban totalmente preparados para asumir la dirección de la empresa.
Durante sus 50 años de éxito empresarial Rimontgó ha ayudado a miles de clientes satisfechos a encontrar su hogar deseado, por lo que el aire de celebración que rodea a su medio siglo es ciertamente merecido.
El libro del 50º aniversario de Rimontgó, en español e inglés, narra la historia de la compañÃa y muestra una tentadora selección de algunas de las increÃbles propiedades de lujo que gestiona.
Con una filosofÃa que promueve las virtudes de la continuidad y el aprendizaje continuo, se asegura un futuro lleno de éxito. Como los hermanos Ribes dicen, la edad de una empresa se puede medir en el número de perÃodos de recesión económica que ha soportado.
Si este es el caso, entonces Rimontgó sin duda afronta su centenario en una posición aún más fuerte.






