Rafael GuastavinoEl Museo de la Ciudad de Nueva York reúne, en el marco de la exposición “Palaces for the People”, una retrospectiva completa del legado del arquitecto valenciano, Rafael Guastavino. Guastavino, aunque nacido en Valencia en 1842, desarrolló sus estudios en Barcelona. En el año 1881 emigró a Estados Unidos en compañía de su hijo (también llamado Rafael, quién, con el paso de los años, pasaría a trabajar mano a mano con su padre), en busca de oportunidades en el sector de la arquitectura que en España ya no podía encontrar, pese a haber realizado años atrás obras de importancia como el Teatro de La Massa en Vilassar de Dalt.

La huella de Guastavino en Estados Unidos, con más de mil proyectos diseñados, es significativa, pero es en  Nueva York donde mantiene hoy en día especial trascendencia, ya que en esta ciudad se encuentran 300 de estos proyectos de los cuales muchos están, a día de hoy, abiertos al público. La llegada de Rafael Guastavino a la hoy conocida como “ciudad de los rascacielos” coincidió con un frenesí constructivo debido a la industrialización y urbanización de distintos barrios, unido a los problemas de incendios causados por antiguas construcciones de madera. La experiencia de Guastavino con el uso de azulejos ignífugos fue en parte la razón de su profuso trabajo en esta época.

Detalle del techo del Oyster BarGuastavino, padre e hijo, no sólo proyectaban, sino que también investigaban soluciones arquitectónicas como demuestran las 24 patentes obtenidas, entre las que destaca el llamado Akoustolith, un material poroso que reduce el eco, un importante detalle dadas las características de sus proyectos con altos techos abovedados. Grand Central Terminal (cuyo Oyster Bar es una de sus obras más celebradas), Carnegie Hall, la Iglesia de san Bartolomé, la Catedral de San Juan o el edificio municipal de One Centre St. son algunos de sus proyectos más destacados en Nueva York. Algunos de ellos, a pesar de su valor, fueron derribados con el paso de los años, ya que hasta la creación de la Landmarks Preservation Commission (1965) el patrimonio arquitectónico de Nueva York carecía de cualquier protección.

El arquitecto valenciano difundió a través de sus proyectos en Nueva York el llamado “sistema Guastavino”, una traslación de la conocida bóveda catalana (bóveda tabicada o bóveda de ladrillo de plano), tradicional en construcciones de la región valenciana y catalana. Estas bóvedas tabicadas se realizaban en ladrillo y cemento, de ahí su condición a prueba de fuego. La exposición en el Museo de la Ciudad de Nueva York incluye fotografías de archivo e imágenes contemporáneas de sus proyectos, dibujos técnicos y componentes o materiales arquitectónicos. Mckim BuildingLa llegada de las líneas rectas y el modernismo en la década de los cincuenta, ejemplificado en los estilizados y fríos rascacielos y edificios de oficinas de la época, marcó el final del “sistema Guastavino”, reivindicado con el paso de los años y cuyo valor arquitectónico es reconocido a través de la muestra que podrá visitarse en el Museo de la Ciudad de Nueva York hasta el próximo 7 de septiembre.

Para más información sobre los trabajos de Rafael Guastavino, no dude en leer La Casa Guastavino – un pedazo de Valencia en Estados Unidos.