Ofrenda de flores Terminamos la primera parte de nuestra breve guía sobre las fallas 2015 en la Plaza del Ayuntamiento con el disparo de la mascletà, pero aún quedan otros acontecimientos que no podrá perderse estas Fallas.

Tras la mascletà o un largo día viendo fallas es necesario hacer un parón para reponer fuerzas. Valencia es una ciudad extraordinaria a la hora de sentarse a la mesa. Partiendo de la tradicional paella con locales tan recomendables como Racó del Turia o Casa Roberto, ambos en el Ensanche, el visitante tiene la oportunidad de disfrutar de los fogones de restaurantes de primerísimo nivel al mando de talentos como Ricard Camarena (ya sea en Canalla Bistró, el Mercado Central o Ricard), Quique Dacosta (Mercatbar y Vuelve Carolina), Bernd Knöller (Riff), Vicente Patiño (Saiti), Quique Barella (Q de Barella), Alejandro Platero (Macel.lum) o Josep Quintana, en su restaurante homónimo frente al Mercado de Colón. Si quiere alejarse del bullicio del centro, nada mejor que acercarse hasta la zona del Puerto, donde se encuentra una referencia como Casa Montaña, en el barrio del Cabañal, o la nueva apuesta de un clásico de la cocina valenciana, caso de Raúl Aleixandre y su reciente Vinícolas.

Los cuatro días de Fallas están repletos de actos que llenan por completo la jornada para los falleros. Pasacalles, recogidas de premios, homenajes… Pero sin duda hay uno que destaca sobremanera por la participación masiva. La Ofrenda a la Mare de Déu dels Desemparats, patrona de Valencia, constituye el corpus fallero. Durante dos tardes, las que ocupan los días 17 y 18, miles y miles de falleros de todas las edades desfilan por dos itinerarios (calle San Vicente y calle de La Paz) para reunirse en la Plaza de la Virgen, frente a un busto gigante de la Virgen de los Desamparados. Si quiere disfrutar plenamente de este impresionante desfile, la emblemática calle de La Paz es una de las mejores ubicaciones. Desde hace varios años los falleros abandonaron, por suerte, el traje oficial impuesto de riguroso negro, y hoy en día hay una variedad extraordinaria de telas que enriquecen los dos trajes mayoritariamente usados por los hombres: el saragüell y el torrentí.

Cremà de las fallasAl caer la noche, las posibilidades de ocio durante la fiesta de las Fallas son imposibles de enunciar, puesto que casi cada falla organiza su propia fiesta o verbena, muchas de ellas abiertas al público, pero hay un lugar que concita el interés. Desde el Puente de las Flores que atraviesa el antiguo cauce del río Turia se disparan los castillos de fuegos artificiales que culminan el día 18 con la Nit del Foc. Finalmente, el día 19 supone un cierto relax para falleros y visitantes, al no haber actos propiamente, salvo la espectacular Nit de la Cremà que a partir de las doce de la noche pondrá punto y final a la actual edición de las Fallas. Es tradicional que los visitantes se reúnan esa noche en la Plaza del Ayuntamiento para asistir a la Cremà del monumento municipal, aunque si les es posible, acuden a una falla de barrio, más pequeña, pero también con la posibilidad de disfrutar de una noche singular de manera más cercana. Y si hablamos de cercanía, la Cremà del monumento de la falla del Pilar es inigualable. Dado que se encuentra encajonado en una pequeña plaza y los ninots (figuras que componen el monumento), prácticamente tocan los edificios, el proceso previo a la Cremà es muy curioso, con los bomberos extendiendo lonas ignífugas en los edificios contiguos.

Si desea leer la primera parte del artículo, acceda al siguiente enlace Breve guía para disfrutar de las Fallas.