En las bolsa de valores se habla de mercados en alza o a la baja para referirse a los signos de fortalecimiento y debilitamiento respectivamente que experimenta un mercado. De hecho, en este momento los mercados de valores se hallan en una situación bastante pesimista debido a la reducción drástica del volumen de negocios.
La reacción suscitada dentro del mercado de valores y la producida a su vez por la caída de precios en el sector inmobiliario han sido totalmente distintas. Según un estudio realizado recientemente en Estados Unidos, el 75% de los encuestados afirma que éste es un buen momento para adquirir una propiedad, frente al 39% que expresa su intención de participar en las bolsas de valores.
El mercado del comprador
Las propiedades inmobiliarias son mucho más productivas que las acciones debido a que la bajada de precios está volviendo a aportar valor al mercado y a generar oportunidades. Sin embargo, el núcleo de esta realidad reside en la gran confianza que el público deposita en las perspectivas del sector inmobiliario a medio y largo plazo. En el artículo ‘Diez compras imprescindibles antes de que mejore la economía’, Forbes afirma: “El número uno de la lista son las viviendas. Ésta es la mejor época en mucho tiempo para adquirir una casa”.
“En este momento existen dos perfiles para los que el mercado resulta especialmente interesante”, sentencia José Ribes de Rimontgó. “Quienes tengan recursos independientes o puedan obtener un préstamo no pueden dejar escapar las fantásticas oportunidades que están surgiendo en este momento”. Tal y como aconseja la empresa de asesoramiento financiero Kiplinger, “Es un buen momento para aprovechar estas oportunidades si las expectativas laborales del comprador son buenas y no tiene pensado vender hasta al menos pasados cinco años”.
“El otro tipo de comprador que se puede beneficiar de esta época es aquél que busca una casa a largo plazo”, indica Ribes. “Ahora pueden permitirse comprar casas con las que hace tres años no podían ni soñar y en algunos casos estas casas han alcanzado ya precios de hace cinco o diez años”. El resultado es un impulso en las ventas ya visible en muchos mercados, como en el del Reino Unido, en el que se ha batido el récord de transacciones en 18 meses. Si bien este aumento de la actividad va a contribuir a ralentizar la bajada de los precios, el gran número de propiedades que siguen sin venderse retrasará durante un tiempo la subida de precios, garantizando así que éste siga siendo el mercado del comprador.








