Lugo, GaliciaEstamos en esa época del año en la que las noches son más oscuras, la calefacción está encendida y hay numerosas vendedoras de castañas por las calles. Aunque la inclinación natural de la gente es no salir de casa, en realidad es el momento ideal para hacer una escapada de fin de semana  a los remotos rincones de Galicia. La región está llena de pintorescos y peculiares pueblos y ciudades listos para ser explorados durante los meses de invierno y, además, podrá beneficiarse de las tarifas de temporada baja de hoteles, hostales y pensiones. Le proponemos cuatro de los mejores lugares a visitar durante un largo fin de semana.

Noia

Conocida por muchos gallegos como la ‘Santiago junto al mar’, esta próspera ciudad está 34km al oeste de la capital gallega y cuenta con preciosas playas de arena blanca. Noia posee un atractivo centro histórico medieval que data de hace más de 1000 años. En medio de su laberinto de callejuelas adoquinadas hay muchos bares de tapas y restaurantes que sirven la comida típica gallega. Originalmente un pequeño pueblo pesquero, Noia es el lugar ideal a explorar si se quiere descubrir una parte de Galicia auténtica, donde el carácter rural genuino  de la ciudad está acompañado por un espectacular escenario costero.

Pontevedra, GalciaLugo

Lugo es la única ciudad del mundo completamente rodeada por murallas romanas intactas. Declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, estas se encuentran en excelentes condiciones  y son asombrosas. Con más de 2.117 metros de longitud, llegan a alcanzar los 15 metros de altura en algunos puntos, están rodeadas por 71 torres y en su interior albergan un singular barrio antiguo por el que merece la pena pasear.

Pontevedra

Con un encantador casco antiguo en el centro, menos turístico que el de Santiago de Compostela, Pontevedra es una pequeña ciudad costera al oeste de Galicia con una población de aproximadamente 82.000 habitantes. Construida sobre una colina, se trata de una ciudad pintoresca con calles que descienden hasta el río Lérez. El centro histórico está repleto de preciosas plazas y se dice que cobra vida por la noche cuando los bares están a rebosar de gente.

Finisterre, GaliciaFinisterre

Destino final de muchos peregrinos que hacen el Camino de Santiago, este pueblo se asienta sobre el litoral Costa da Morte (Costa de la Muerte en español) – llamado así por el gran número de naufragios ocurridos en esta costa. Finisterre, que podría traducirse en español como ‘el fin de la tierra’, fue una vez considerada el fin del mundo conocido. Actualmente, es un puerto pesquero muy activo y un laberinto de calles en el que uno puede perderse felizmente un fin de semana y disfrutar de la hospitalidad local de los hoteles, tabernas y bares de tapas gallegos.