Rías Baixas, GaliciaCualquiera que esté familiarizado con los vinos de Galicia habrá visto el nombre ría en las botellas de su famoso vino blanco joven Albariño. Al igual que “río”, palabra con la que está estrechamente relacionada, una ría denota una fuente natural de agua, pero es mucho más.

Si bien es cierto que se trata de un paisaje típico de la costa gallega, no lo encontrará a menudo cuando viaje por el mundo. Ejemplos de estos valles de ríos costeros inundados por el deshielo de los glaciales al final de una glaciación pueden encontrarse en lugares como Norte América y Australia, pero dice bastante que la palabra gallega para este fenómeno, ría, se utilice como genérico para describir estas preciosas ensenadas alrededor del mundo.

Similar a la laguna, las rías son una masa de agua costera separada del mar por un gran brazo de arena que, a diferencia de las lagunas tropicales, no son templadas, ni están infestadas de tiburones, sino que sus aguas de un profundo azul son salobres y muy ricas en peces y mariscos.  Estas podrían parecer lagos con numerosas lenguas de tierra situados tras las playas, pero si se sigue la barra de tierra se observa que,  en realidad, la mayoría están conectadas al mar en un punto u otro.

Lagunas de Galicia, Rías BaixasEscena clásica en el norte de España, las rías de la región son como los fiordos que, a menudo, se adentran profundamente hacia el interior como en las ciudades de Vigo, Pontevedra y Arousa, pertenecientes a las Rías Baixas, nombre que reconocerá de muchos de los vinos de Galicia. Otros impresionantes estuarios pertenecen a Rías Altas e incluyen las rías de A Coruña, Ferrol y O Baqueiro. Estos no solo forman excelentes puertos naturales, sino que confieren a estas ciudades un escenario casi noruego, realzado por la rica vegetación de la tierra.

El hombre ha construido pueblos pesqueros y puertos a lo largo de las rías desde tiempos inmemoriales. Hoy en día encontrará, además, zonas naturales protegidas y una amplia oferta de deportes acuáticos y de ocio, entre otros placeres, que estos magníficos lugares conceden a la humanidad y, en particular, a los gallegos.