Cámara "retro" Fujifilm X100S-4Si le gustan los “gadgets” no querrá nada que no sea el mejor equipamiento posible dentro de su presupuesto. Cuando se trata de cámaras, esto significa una lente fiable con buen zoom, visor, sensor, batería, memoria, pantalla, funciones de edición y una larga lista de lo último en tecnología fotográfica digital. Normalmente, una lista así con lo mejor y más nuevo que haya disponible se presenta con un “traje” moderno o incluso futurista, con una gama de colores que suele ir desde el negro cromado hasta colores más vivos, destinados principalmente a las mujeres.

Es comprensible, pues, la sorpresa de todo el mundo cuando Fujifilm presentó la FinePix X100 en marzo de 2010. En un primer vistazo, se trataba de una espléndida cámara de estilo “retro” hecha para gustar incluso a los amantes del diseño más exclusivo, y a aquellos que sientan cierta nostalgia por los 60 y los 70, pero un vistazo más profundo reveló que se trataba de un lobo moderno con piel de cordero clásico. La X100 no se limitaba tan solo a tener lo último en tecnología fotográfica digital, sino que incluso era el modelo de lanzamiento para un set completo de tecnología desarrollado por el gigante japonés de la electrónica.

Cámara "retro" X10-3Entre la tecnología que monta se encuentran un visor híbrido, una lente de apertura rápida de 23mm, un sensor APS-C y un procesador EXR-CMOS, con lo que esta belleza de 12,3 megapíxeles es un objeto realmente innovador. Enseguida llegaron los premios, las alabanzas del público y una legión de fans, lo que llevó a la compañía a lanzar la X100S, un modelo inferior que ha perdido el gran sensor y la lente fija, pero cuenta con una lente con zoom de 4x que hasta el momento cuenta con la aprobación de todo el mundo. El hilo conector entre ambos modelos más obvio es su estilo “retro”; basta con mirarla y es fácil pensar que estamos observando una cámara clásica de los 60 o los 70, pero al darle la vuelta se revela la familiar cara de una cámara moderna con pantalla digital.

Además de desprender una innegable sensación de nostalgia y coleccionismo, la serie ofrece lo mejor de ambos mundos, combinando lo último en tecnología con un aspecto que es fino, ligero y mucho más agradable que las cursis formas de los estilos moderno. ¡Creo que iré corriendo con mi Fiat 500C a por una!