Muchas marcas españolas de prestigio han conseguido ya tener éxito a nivel mundial, pero Fermax destaca entre estas marcas internacionales de calidad, porque no sólo destaca por su avance tecnológico y su diseño desarrollado, sino que también resalta como empresa familiar de éxito con principios de negocio.

En el año 1949 Fernando Maestre fundó Fermax y amplió el mercado con el desarrollo de una radio intercomunicador, un estudiado intercomunicador que se adelantaba a sus tiempos y que fue considerado más tarde como el primer intercomunicador y sistema de portero automático desarrollado. En los años 60 Fermax ya era una marca de prestigio, que se reflejaba en su desarrollo tecnológico y su línea de producto, que llegó a convertirse de una fuerte sede de empresa en España en un nombre internacionalmente conocido.

Un éxito para la empresa fue la estrecha colaboración con Ramón Benedito, un diseñador industrial premiado, que también ha trabajado con empresas como Rank Xerox, Fujitsu, Carlsberg y Henkel. La combinación de sus creativas habilidades en diseño con los productos técnicos altamente desarrollados de Fermax reflejó uno de los mayores éxitos de la empresa, el teléfono mural T-1, de los que se fabricaron varios millones tanto en España como en otros países. Fue un emblema de los años 70, que incluso ha conseguido un hueco dentro del Museo Reina Sofía de Madrid.

A partir de ese momento, los nuevos desarrollos y productos de la empresa, que en el transcurso del tiempo había crecido hasta ser una de las empresas más creativas y de mayor calidad del sector industrial, continuaron ininterrumpidamente. De hecho, Fermax se ha establecido como una de las empresas líderes a nivel internacional en el ámbito de los porteros automáticos y los sistemas de control de accesos desde su sede en Valencia. En la actualidad la empresa posee, aparte de su sede internacional y centro de producción en Valencia, una variedad de oficinas en otros países, entre los que se incluyen Francia, el Reino Unido, Rusia, los Emiratos Árabes, India, Singapur y China, así como sociedades distribuidoras en otros 65 países de todo el mundo. Todo ello representa un éxito global para una empresa cuyo origen se sitúa en la pequeña ciudad costera de Jávea y cuyo éxito radica en una habilidad para los negocios tradicional y equilibrada.