Pueblo navideño en la Plaza María PitaPara los extranjeros, la navidad en España suele traducirse en visitas a las diferentes costas del país donde el sol baña sus playas, sus palmeras mecidas por el viento y sus bahías mediterráneas. Aquí, las temperaturas son mayormente templadas y aquellos que escapan de los inviernos norteños pueden dejarse llevar por una sociedad cafetera, permitirse irse de compras al aire libre e incluso un partido de golf. Sin embargo, este no es el tipo de navidad que experimenta la gran mayoría de españoles ya que la mayor parte interior del país, por esta época del año, suele hacer frente a condiciones climáticas típicas del clima continental.

En las cordilleras y en las ciudades de la meseta central como Madrid, Zaragoza e incluso Granada, los españoles padecen vientos gélidos provenientes de las montañas cubiertas de nieve que a menudo producen nevadas. Aunque esto es bastante normal en términos navideños, esta nación agraciada de otra manera con cálidas temperaturas necesita la determinación de aventurarse más allá y alegrarse cuando las temperaturas caen bajo cero. En Galicia se disfruta de un clima mucho más oceánico más suave gracias a la cercanía con el mar. Éste sube las temperaturas a un nivel más agradable en un lugar típicamente dominado por nubes grises y lloviznas que ayudan a crear tal única y acogedora aura propia de esta estación festiva.

Navidad en A CoruñaNi gélida ni soleada, la ciudad de A Coruña se encuentra en plena navidad, sumergida en una atmósfera festiva mientras sus habitantes acuden en manada para disfrutar el ambiente navideño del centro de la ciudad y el casco antiguo. Aquí, las calles peatonales llenas de comercios se ven flanqueadas por tentadoras cafeterías, bares de tapas y tabernas que sirven platos típicos elaborados exclusivamente para estas fechas. Caminar por estas calles supone descubrir plazas pintorescas, pequeñas y evocadoras iglesias y grandes almacenes decorados con miles de luces que reflejan el espíritu navideño.

El olor a castañas asadas y otras delicias flotan en el aire, las luces consiguen un cálido y dorado brillo que llena a los transeúntes de regocijo, un ambiente agradable propio de España donde las masas compradoras se paran a hablar por la calle o quedan para comer. Coros y villancicos resuenan junto con la música celta tradicional en un ambiente que podría ser fácilmente el telón de fondo de cualquier cuento de navidad. Si se desea experimentar conjuntamente esta atmósfera y estas temperaturas suaves, sin duda alguna, pasar las navidades en A Coruña será una experiencia inolvidable.