Viena es una ciudad en la que el esplendor imperial y la modernidad de la Europa más cosmopolita armonizan con elegancia, un destino cultural de referencia y muy recomendable para las próximas vacaciones navideñas. La capital de la Música del mundo desde el siglo XVIII, gracias a la pasión que infundieron los Habsburgo a su corte, ofrece cada año una de las citas ineludibles para los melómanos, el Concierto de Año Nuevo que ofrece la Orquesta Filarmónica de Viena en el incomparable marco del Musikverein. Se trata del concierto más famoso y popular de la capital austrÃaca y probablemente del mundo entero.
Los mejores directores de orquesta del mundo como Zubin Mehta, Lorin Maazel, Herbert von Karajan, Claudio Abbado, Riccardo Muti o Carlos Kleiber han deleitado año tras año al exquisito público asistente con los valses, polcas y marchas con los que familia Strauss conquistó Europa en el S. XIX. El Danubio Azul de Johann Strauss II o la Marcha Radetzky de Johann Strauss I no faltan nunca en un programa que también suele incluir algunas de las arias operÃsticas más célebres de Mozart.
Una más que excelente elección para comenzar el año al alcance de una minorÃa, las entradas para el Concierto de Año Nuevo se agotan rápidamente y conviene reservarlas con mucha antelación. Los afortunados, podrán deleitarse con la batuta de Daniel Barenboim este 2009. Para 2010, otra gran figura de la dirección musical será la encargada de rememorar la Viena imperial en el exclusivo Musikverein.






