Irse de compras es una de las actividades favoritas de todo el mundo, aunque desgraciadamente los compromisos laborales y sociales hacen que cada vez tengamos de menos tiempo para atender una de las cuestiones fundamentales en la sociedad de hoy en dÃa: nuestra imagen.
Por eso, cada vez más personas optan por contratar los servicios de un personal shopper, un profesional que nos asesorará -siempre de acuerdo con nuestros gustos y preferencias- sobre los mejores y más interesantes productos del mercado y sobre cómo obtener una mejor imagen que nos ayudará en nuestra proyección social del dÃa a dÃa.
Los personal shoppers irrumpieron como oficio en los Estados Unidos y la actividad experimentó su auge durante la década de los 90. Se encargan de realizar la compra de las prendas de vestir y complementos, ya sea acompañado por el cliente o sustituyéndolo debido a la falta de tiempo del mismo. Sus servicios pueden ser requeridos tanto para la vida cotidiana (actualización de vestuario, novedades…) como para ocasiones o actos especiales.
Todo buen personal shopper debe conocer con precisión todas las corrientes estéticas actuales y futuras y asistir a pasarelas, salones y congresos de estética, peluquerÃa y moda. Además tiene que poseer un listado propio de proveedores y marcas comerciales de prendas de vestir y complementos, tanto de su zona geográfica de influencia como del resto del paÃs para casos especiales.
