En la mayor parte de regiones del mundo se estila algún tipo de cocina al aire libre cuando llega el verano y el termómetro alcanza altas temperaturas. La barbacoa inglesa es frecuentemente un tema jugoso, caracterizado más por el entusiasmo que por la habilidad; la australiana es un asunto de gourmet que puede involucrar tanto a gambas y langostas como a carne roja; por su parte la “braai” sudafricana consta en gran parte de ternera junto a pollo marinado y una variedad de salchicha picante conocida por los sudafricanos como boerewors, o “salchicha campesina”.
Rhode Island es un imán para algunas de las familias más adineradas de Estados Unidos, un lugar donde la élite del país escoge pasar las vacaciones, así que no debería sorprender que cuando hablamos de comida al aire libre, el menú consista en algo más exótico que un par de chuletas resecas y unas hamburguesas congeladas del supermercado.
El gran “clambake” (literalmente “almejas cocinadas”) es una barbacoa con estilo – y también un asunto serio con una larga historia. Los expertos afirman que los residentes de Rhode Island deben agradecer esta tradición culinaria a los Indios Wampanoag, ya que estos desarrollaron por primera vez esta manera de cocinar el marisco tan fácil como apetitosa.
Originalmente los “clambakes” se celebraban en la playa, ya que todos los ingredientes necesarios (marisco, madera y piedras) estaban allí. En la actualidad, los “clambakes” suelen llevarse a cabo en los jardines de las elegantes mansiones de campo de Rhode Island. Algunas de las más espléndidas bodas veraniegas de Nueva Inglaterra habilitan una zona de recepción en la que los invitados disfrutan de inmensas barbacoas en las que se cocinan y sirven almejas, langostas y “quahogs” (una variedad local de almeja especialmente exquisita). Empresas especializadas en “clambakes” ofrecen sus servicios y equipamiento para asegurarse de que las fiestas en los jardines de la alta sociedad de Rhode Island mantengan su aura de refinamiento.
Algunos cocineros particularmente habilidosos disfrutan probando su maestría en competiciones de “clambakes”. Los estadounidenses son extremadamente serios acerca de sus tradiciones culinarias al aire libre y algunos estados tienen un panel de gourmets que juzgan los resultados de las barbacoas. También se celebran “clambakes” para conmemorar determinadas fechas, como el día de Cristobal Colón, cuando el tañir de una singular campana marca el inicio de la barbacoa.
Pero el “clambake” de Rhode Island no es únicamente un fenómeno veraniego; los verdaderos aficionados amplían la costumbre al resto del año utilizando su cocina y trasladando esta fiesta del marisco al interior.
Foto I por Arnold Gatilao









