“Race Riot” de Andy WarholLa casa de subastas Christie’s estableció el pasado 13 de mayo un nuevo récord al lograr casi 745 millones de dólares (543 millones de euros) en una sola sesión, enfocada al arte contemporáneo y de posguerra, superando en más de 50 millones de dólares el récord anterior, fijado en una puja similar el pasado año. Los grandes culpables de esta noche mágica para la prestigiosa casa de subastas londinense atienden a los nombres de Alexander Calder, Joan Mitchell, Joseph Cornell y Barnett Newman, cuyas obras consiguieron durante la velada celebrada en el Rockefeller Center de Nueva York sus máximos históricos.

 

Vale la pena detenerse unos momentos para conocer más de cerca los lienzos protagonistas durante la noche del “magic Tuesday”. La obra Black fire I de Barnett Newman fue subastada por la friolera de 84 millones de dólares. El móvil Pez volador de Alexander Calder se quedó a un milímetro de distancia de alcanzar los 26 millones de dólares. Warhol siempre es Warhol y, por ese motivo, dos de sus obras gozaron de gran repercusión. En primer lugar, una pequeña imagen de un icono como Marilyn Monroe se subastó por 41 millones de dólares, mientras que Race riot, una serigrafía que versa sobre los disturbios acaecidos en 1963 en la ciudad de Birmingham (Alabama), se plantaba en casi 63 millones de dólares a la caída del mazo. Otro artista ya mítico para Christie’s como Francis Bacon (gracias a la venta el pasado noviembre de Tres estudios de Lucian Freud por 142 millones de dólares, la obra más cara jamás adjudicada) se fue hasta los 80 millones de dólares con la salida a subasta de Tres estudios para un retrato de John Edwards (1984). Completó la alineación de gala, no podía ser de otra manera, otro artista de primera orden, Mark Rothko. Su obra sin título, fechada en 1952, se disparó hasta los 66 millones de dólares. “Tres estudios para un retrato de John Edwards” de Francis BaconEn cambio, Jackson Pollock, otro de los maestros del expresionismo abstracto, tuvo menos fortuna, si así puede estimarse, ya que su pintura Number 5, 1951 (Elegant lady) fue subastada por “tan sólo” 11 millones de dólares. Una diminuta decepción en la espléndida noche neoyorquina de Christie’s.