Este verano la ciudad de Valencia se enorgullece de presentar el trabajo de uno de sus arquitectos más prometedores. La exposición de Ramón Esteve en el Institut Valencià d’Art Modern exhibe las obras de este joven arquitecto, quien ya se ha hecho un nombre entre los genios creativos por haber ayudado a dibujar el bello paisaje urbanístico de nuestra ciudad.

En una ciudad como Valencia, tan dedicada a la arquitectura y al buen gusto, supone un gran honor. Esteve forma parte de una generación que incluye a importantes figuras como José Antonio Coderch, Alejandro de la Sota, Antonio Escario, Ignacio Carbonell y el internacionalmente reconocido Santiago Calatrava. La excelente reputación de Esteve ha sido construida a partir de sus variados proyectos. Sus obras resultan atractivas a la vista gracias a las sensuales formas, despiertan el intelecto por su ingeniosa funcionalidad y alimentan el espíritu debido a su profundidad conceptual.

Su enfoque es consecuente al mismo tiempo que flexible ya que se adapta a las necesidades específicas de cada proyecto; una lujosa villa, una central corporativa, un espacio público o una gama de muebles. Para Esteve la esencia del diseño se encuentra en la interacción entre la necesidad y la belleza. ”Una silla es tan importante para nuestra vista como para nuestra espalda. Una casa es, al mismo tiempo, nuestro hogar tanto a nivel emocional como a nivel práctico.” Conseguir la completa harmonía de todos estos elementos, los cuales además siempre van ligados a un contexto geográfico, es el objetivo que se ha propuesto Esteve como arquitecto.

Coherencia en la diversidad

La exposición, que podrá visitarse hasta el 2 de Octubre del 2010, ilustra la rica variedad de su trabajo mostrando proyectos ya finalizados como hospitales, escuelas, villas, clínicas médicas, centros de conferencias, centros de investigación, oficinas, librerías, centros culturales, diseño industrial e, incluso, una iglesia. A pesar de la disparidad entre sus diferentes trabajos, a todos les une el dominio sobre la geometría, el volumen y el espacio.

Al igual que todos los grandes arquitectos, Ramón Esteve sabe cómo aprovechar los elementos naturales tales que el aire, la luz y las vistas para que realicen parte de su trabajo. Los manipula para crear un lenguaje arquitectónico el cual es sencillo y relajado pero al mismo tiempo imponente. A quienes les guste ver diseño de alta calidad y la arquitectura como inspiración, no deben entonces perderse la exposición en el Institut Valencià d’Art Modern.

Rimontgó dispone de una propiedad diseñada por Ramón Esteve en sus catálogos